La mochila

La mochila es una parte del equipaje indispensable cuando vas de acampada o de excursión. La resistencia, es la característica más importante que debe tener nuestra mochila, incluso más que capacidad. En DeAcampada te ofrecemos diferentes mochilas, diferencias por su capacidad o bien por el uso que se le va a dar.

Se ha de pensar bien el tamaño de la mochila necesaria: una mochila muy grande da mucho espacio para llevar cosas, pero es posible que disponer de mucho espacio te haga cargar con objetos innecesarios.

Lo ideal sería tener al menos dos mochilas de distinto tamaño para poder utilizar una u otra en función del tipo de salida que se desea acometer.

En DeAcampada aconsejamos las mochilas con bolsillos laterales ya que permiten el acceso rápido e independiente a partes del equipo.

Por capacidad:

– 2 – 15 litros

– 20 – 25 litros

– 30 – 35 litros

– 40 – 45 litros

– 50 – 55 litros

– 60 – 65 litros

Una escala de referencia por si os preguntáis cual es la capacidad más aconsejable puede ser esta:

 

  • De 2 a 25 litros: Para actividades de un solo día con poco material necesario.
  • De 30 a 45 litros: Para actividades de un solo día con utilización de bastante material como alpinismo o escalada.
  • De 50 a 65 litros: Para actividades de varios días y con gran carga de material.

 

Por uso:

– Alpinismo

– Montaña

– Trekking

– Escalada

– Porta-bebés

– Barrancos

– BTT

– Básicas

Todas nuestras mochilas tienen un sistema de costuras que cohesiona las distintas partes, sabemos que es uno de los temas de mayor importancia y que garantizan mayor resistencia. Las costuras deben ser duraderas y, las que deban soportar un gran esfuerzo deben ser dobles o triples, o incluir algún sistema de refuerzo eficaz. El hilo debe ser de alta resistencia e indestructible.

Repartición de la carga

Teniendo claras las diferentes tipologías, pensemos pues, la mejor forma de preparar-la. Lo primero que debemos hacer es separar en tres grupos todo lo que queremos poner según el peso. Una vez separado los objetos menos pesados se colocarán al fondo, los que pesen más en el centro y los que están entremedio en los lugares que queden libres. De esta manera conseguiremos un mejor balance y eficiencia del esfuerzo.

Independientemente del peso debemos colocar en los compartimentos externos los objetos a los que vayamos a dar un uso continuo.

Colocación

Es muy importante llevar la mochila ajustada adecuadamente a la altura del montañista, si la carga esta bien repartida pero no esta ajustada correctamente, podemos tener igualmente sensación que la mochila pesa más de lo real.

1.En la imagen 1 se muestra la posición incorrecta, donde el peso recae sobre los riñones.

2. En esta imagen si que podemos apreciar cual es la posición correcta, en la que la espalda se mantiene recta y por lo tanto perpendicular a las piernas.

3. Las flechas de la tercera imagen, indican a modo de guía el espacio que ha de ocupar y a la altura que debe estar.

Cuidados

Para mantener en buen estado de la mochila guárdala  lejos de la humedad, el calor, los ácidos, etc.

Las mochilas deben ser lavadas a mano con un jabón suave y luego bien enjuagadas, es preferible dejarlas a la sombra para que se sequen. Nunca se deben lavar o secar a máquina.